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03 septiembre, 2011

Heterodoxia


-¿Cómo puedes decir algo así? ¿Es que estás loco?
+Desde luego que no. Muy a mi pesar. Los locos no saben que están locos, ellos piensan que están perfectamente cuerdos.
-¿Muy a tu pesar? ¿Acaso querrías ser un perturbado?
+Afirmativo. Solamente los desequilibrados pueden expresar libremente su opinión, sea cual sea, sin temor al rechazo.
-¿Y crees que alguien te haría caso?- preguntó, no sin cierta sorna, el increpante personaje.
+Oh, desde luego. Quizás no mucha gente. Pero siempre habría alguien que se acercaría, simplemente para llamarme loco. Otros, se reirían de mi, seguramente, por divergir con su manera de ver las cosas. Y los menos, me escucharían atentamente, admirando secretamente mi demencia, sabiendo que el hombre que tienen delante realmente dice lo que piensa, es libre.
-¿Qué tipo de persona soy yo, según tu razonamiento?
+Bien, en un principio pensé que solo querrías increparme, con lo que te catalogué en el primer grupo. Más tarde pensé que te reías de mi. Pero ahora estoy completamente seguro de que eres un loco potencial.

22 julio, 2011

Novedades estivales

La temporada estival es el momento idóneo para llevar a cabo esas actividades que no realizamos durante el resto del año, ya sea por falta de tiempo o por pereza. La actividad que yo he tenido el placer de poner en práctica puede englobarse perfectamente en cualquiera de estas dos excusas.

Todo empezó al irme de vacaciones a una cabaña perdida de la mano de Dios, en un recóndito paraje donde la corriente eléctrica llegaba a duras penas; lo justo para encender la luz de una sola habitación, pues cualquier otro exceso provocaría un apagón general. Por supuesto no había conexión a Internet, y los vecinos más próximos vivían a kilómetros. Estaba completamente aislado del mundo.
Y de este modo, me sentí muy solo. Sin mi televisión, sin mi ordenador, sin mi móvil, sin mi Ipod. Muy solo, incluso deshumanizado sin aquellos aparatos que eran el pilar fundamental de mi vida, ya que hasta donde alcanzan mis recuerdos la tecnología ha estado muy presente, conformando mi realidad.

En esas estaba, maldiciendo cada esquina de aquel lugar subdesarrollado (tecnológicamente hablando), cuando una sensación rara me invadió. Por mi cabeza empezaron a desfilar ideas y mi mente comenzó a divagar. Estaba pensando. Así que esto es pensar, me dije. Pues no está mal, no está nada mal. 
Por mi mente pasaron infinidad de ideas, unas más trascendentales y otras menos, pero casi todas con interesantes conclusiones. Me di cuenta de que estaba pasándolo bien, y que mi imaginación me llenaba mucho más que aquellos programas de entretenimiento con los que me embobaba, alejándome de la realidad encerrado en casa. El pensamiento debe ser una cualidad inherente al ser humano, imprescindible para considerarnos como tales, me dije.

Fue una gran experiencia, y espero repetirla. Pero claro, no sé si tendré tiempo. Llevo mucho tiempo fuera y he de actualizar mi Facebook. Además, todas las tardes están ocupadas: no puedo perderme Sálvame.

08 junio, 2011

Ya me pongo mañana...

Aquí, en España, sentimos predilección por hacer bromas en las que nosotros mismos somos protagonistas. En los chistes, con una estructura básica (van un inglés un francés y un español...), siempre es el español el que realiza el acto que contiene la broma, resaltando comportamientos alejados del civismo en muchos casos.

Normalmente estoy en contra de estos tópicos, (tema que trataré otro día) pero hay uno con el que estoy completamente de acuerdo.
Esto no es, ni más ni menos, que la forma que tenemos los españoles de afrontar un examen, con el recurrente ''ya me pongo mañana''.
Pongamos un personaje al azar, alguien que nos ilustre en estas líneas desinteresadamente, un sujeto X.
 Este sujeto tiene unos cuantos maravillosos exámenes en los siguientes días, pero ahí le tenéis, escribiendo una entrada para un blog que llevaba semanas abandonado.
¿Por qué ahora? ¿Por qué actualiza su blog en este preciso instante, si llevaba más polvo acumulado que el indio que va en última posición? Esta incógnita podría responder a un sentimiento de deber para con sus lectores o a una necesidad de desahogarse y  plasmar sus ideas. Pero no sé, quizá la explicación más sencilla sea la correcta. Quizás sea un poco de todo, teniendo como explicación principal, muy probablemtente, el aburrimiento. Sí, el sujeto tiene un examen en 2 días y decir que se ha ojeado el temario sería muy bondadoso por mi parte. Con todo, ha entrado en estado de tedio. Creo que ahí radica la cuestión. Nuestro personaje no puede trabajar sin presión. Mientras más cercano esté el examen y menos conocimientos tenga, con mayor motivo se podrá tomar la situación como un reto personal, dando lo mejor de si mismo, sintiéndose un Dios si aprueba. Nota: Este sentimiento divino suele ser proporcional a la densidad del temario estudiado.
Muchas veces le ha pasado que intentaba estudiar con un tiempo de antelación, pero se relajaba y lo iba dejando y dejando, arrastrando la despreocupación que sentía hasta el final, llegando al examen tal y como empezó dicho periodo de estudio.Otras veces, el sujeto estudia al límite, con el tiempo pegado. Esto le hace aplicarse más y, aunque estudie menos tiempo, lo hace con una calidad mayor.

La culpa de todo esto puede tener raíz en un mal hábito adquirido desde pequeño, en las malas políticas de educación del Gobierno, en un gusto por las disciplinas masoquistas o, incluso, en un sentimiento moralista y cívico, pues ¿Qué sería de los trabajadores de Red Bull sin gente como él?
Pero, como antes, puede que la mejor explicación sea la más fácil, y es posible que en este caso, el tópico del estudiante holgazán, esté acertado.
Bueno, ya va siendo hora de despedirse, que en 2 días tengo examen... ¡uy perdón!, quería decir que el sujeto tiene examen y ha de irse... aunque, pensándolo bien... ya casi que se pone mañana.

02 mayo, 2011

La extraña muerte de Bin Laden

Normalmente, me gusta más inventar textos que hablar sobre temas de actualidad en el blog, pero hoy se ha conocido un suceso que escapa de la normalidad. Ha muerto Bin Laden, ese hombre al que Bush prometió dar caza, vivo o muerto, aunque finalmente haya sido Obama el que se ha llevado el gato al agua (o en este caso el hombre). El fantasma que ha sido perseguido durante una década, en la que infligió un profundo terror sobre Occidente. Tal acto ha sido motivo de celebración en Estados Unidos, especialmente en Nueva York, (donde Al Qaeda perpetró el atentado que posiblemente más repercusión ha tenido en la Historia), más concretamente en el Times Square, lugar de reunión de los neoyorkinos para las grandes ocasiones. La amplia afluencia de personas refleja la repercusión de este personaje en las vidas occidentales, sobre todo estadounidenses, que es (o era) uno de los objetivos de Osama.

Pero todo lo referido a su muerte es extraño, como ha pasado muchas veces a lo largo de la Historia de este país (con el caso de John F. Kennedy como ejemplo más claro). Los informes de Estados Unidos suelen ser opacos, omitiendo información (como ha ocurrido recientemente con los casos de Guantánamo o de Bradley Manning), y en este caso no iba a ser menos. Surgen algunos interrogantes tras estudiar los sucesos relativos a la muerte del fundador y líder de Al Qaeda.

Un comando estadounidense consiguió adentrarse en la residencia de bin Laden, y tras un tiroteo que duró aproximadamente 40 minutos murieron el susodicho, tres hombres (de los cuales uno es presuntamente su hijo) y una mujer, que fue empleada de escudo humano. Hasta aquí todo correcto, pero la ubicación del saudí se conocía desde agosto del pasado año. ¿Por qué ejecutarle ahora, 9 meses después? ¿Puede tener algo que ver con las revueltas árabes? ¿No habría sido bueno tener la posibilidad de interrogarle?
Una vez muerto, se comparó su ADN con el de una hermana suya muerta, que resultó dar positivo. Según Estados Unidos se le ha enterrado en el mar siguiendo los 'rituales árabes', en un intento de ganarse a la población musulmana. Esto suena a que lo lanzaron al mar sin más, y a mi modo de ver esta postura es la más lógica para los intereses americanos, ya que no querían entregárselo a los talibanes para que lo convirtieran (más aún si cabe) en un mártir, ni llevarlo a EEUU, pues allí sería humillado, algo poco inteligente, teniendo en cuenta el inminente peligro de ataque terrorista como venganza de su líder (esta vez no parece que muerto el perro vaya a acabar la rabia). Pero... ¿y no se ha tomado ninguna foto? Hasta ahora no ha aparecido ninguna muestra del cadáver, simplemente una fotografía falsa que ya circulaba por la red desde 2007. Esto significa que estamos creyendo ciegamente al Gobierno estadounidense, que históricamente no se ha caracterizado por su transparencia (o no existiría Wikileaks tal y como lo conocemos).

No sé qué habrá sido de él, si será verdad lo que dice el gabinete de Obama, espero que en estos días posteriores se aclare algo más el asunto. Lo que está claro es que nadie piensa que hubiera debido ser juzgado, el mundo occidental está alegre por su muerte, idea expresada por los labios del dirigente de Naciones Unidas, Ban Ki Moon: ''La muerte de Osama Bin Laden por las fuerzas de Estados Unidos marca un hito en la lucha global contra el terrorismo''.
Sea como fuere, aunque de ninguna manera defiendo a Bin Laden, los muertos inocentes causados por él no deben andar muy lejos de los que causó George Bush con la guerra...


Para terminar, me gustaría reflexionar con una frase de Luther King:
"Lamento la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré con la muerte de nadie, ni siquiera con la de un enemigo. Devolver odio por odio multiplica el odio, añadiendo una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: sólo el amor puede hacerlo" 
Martin Luther King

19 abril, 2011

Sensación de poder

Sí, realmente me encanta. No lo puedo evitar. Me siento genial cuando esa magnífica sensación de poder recorre todo mi cuerpo palmo a palmo, centímetro a centímetro, desde la punta de los dedos de los pies hasta los últimos pelos de la coronilla, alimentando mi espíritu como muy pocas otras cosas en este maldito mundo pueden lograr. Soy poco menos que un Dios, con el destino de toda esa gente en mis manos, reteniéndolos a placer tanto en espacio como en tiempo, sintiendo que puedo concentrar las miradas y los pensamientos de toda esta multitud, que desconozco por completo, en mi persona, hasta que la imperante necesidad de sentirme alguien se va desvaneciendo, poco a poco, quedando finalmente saciada. Puedo, por tanto, decir que es mi chute de adrenalina particular, lo que hace que mi corazón no se detenga, que siga latiendo durante otro breve, pero intenso, periodo de tiempo. Oh, sí. Puede que sea un cabrón, eso es cierto, pero es que me encanta que un autobús repleto de gente con prisa tenga que parar unos instantes sólo porque yo esté paseando tranquilamente, sin un rumbo fijo, ningún lugar de llegada, nadie esperándome.

03 abril, 2011

Pero la quiere...

Él la quiere, es lo más importante en su vida.
Pero su novia no lo entiende, no cree que su novio pueda jugar a dos bandas, le ha dado un ultimátum: o la una o la otra.
Su padre le comprende, hace mucho tiempo él también estaba enganchado a una parecida, la quería más que a nada, pero el amor que sentía por su actual mujer le empujó a dejarla.
Su madre está totalmente en contra de ella, no cree que su hijo esté haciendo lo correcto, perdiendo su vida con ella.
Algunos de sus amigos no la tragan y le han dejado de lado, pero hay otros que también la quieren, lo que supone una inmensa alegría para él; además, ella se deja querer.
A él lo que más le gusta de ella es que le ayuda en los momentos más difíciles haciéndole reír.
Le da igual lo que el resto de la sociedad piense de ella, él la quiere.
Ella se llama María, y no, no es una persona.

24 marzo, 2011

Coherencias

Él es un hombre medio, como tú y como yo, residente en un país desarrollado.

Cuando tiene hambre abre la nevera y coge algo que la calme.
Si la sed le asola simplemente ha de abrir el grifo.
Cuando el frío le atenaza conecta la calefacción y lo ahuyenta.
Si es el calor quien no le deja vivir pone el aire acondicionado al máximo.

Pero no es feliz; su vecino tiene un coche mucho más potente que el suyo.


Mientras este hombre sufre una depresión, sintiéndose la persona más desdichada del mundo, en la otra punta del planeta, un niño que no tiene nevera, grifo, calefacción ni aire acondicionado está riendo.