Aquí, en España, sentimos predilección por hacer bromas en las que nosotros mismos somos protagonistas. En los chistes, con una estructura básica (van un inglés un francés y un español...), siempre es el español el que realiza el acto que contiene la broma, resaltando comportamientos alejados del civismo en muchos casos.
Normalmente estoy en contra de estos tópicos, (tema que trataré otro día) pero hay uno con el que estoy completamente de acuerdo.
Esto no es, ni más ni menos, que la forma que tenemos los españoles de afrontar un examen, con el recurrente ''ya me pongo mañana''.
Pongamos un personaje al azar, alguien que nos ilustre en estas líneas desinteresadamente, un sujeto X.
Este sujeto tiene unos cuantos maravillosos exámenes en los siguientes días, pero ahí le tenéis, escribiendo una entrada para un blog que llevaba semanas abandonado.
¿Por qué ahora? ¿Por qué actualiza su blog en este preciso instante, si llevaba más polvo acumulado que el indio que va en última posición? Esta incógnita podría responder a un sentimiento de deber para con sus lectores o a una necesidad de desahogarse y plasmar sus ideas. Pero no sé, quizá la explicación más sencilla sea la correcta. Quizás sea un poco de todo, teniendo como explicación principal, muy probablemtente, el aburrimiento. Sí, el sujeto tiene un examen en 2 días y decir que se ha ojeado el temario sería muy bondadoso por mi parte. Con todo, ha entrado en estado de tedio. Creo que ahí radica la cuestión. Nuestro personaje no puede trabajar sin presión. Mientras más cercano esté el examen y menos conocimientos tenga, con mayor motivo se podrá tomar la situación como un reto personal, dando lo mejor de si mismo, sintiéndose un Dios si aprueba. Nota: Este sentimiento divino suele ser proporcional a la densidad del temario estudiado.
Muchas veces le ha pasado que intentaba estudiar con un tiempo de antelación, pero se relajaba y lo iba dejando y dejando, arrastrando la despreocupación que sentía hasta el final, llegando al examen tal y como empezó dicho periodo de estudio.Otras veces, el sujeto estudia al límite, con el tiempo pegado. Esto le hace aplicarse más y, aunque estudie menos tiempo, lo hace con una calidad mayor.
La culpa de todo esto puede tener raíz en un mal hábito adquirido desde pequeño, en las malas políticas de educación del Gobierno, en un gusto por las disciplinas masoquistas o, incluso, en un sentimiento moralista y cívico, pues ¿Qué sería de los trabajadores de Red Bull sin gente como él?
Pero, como antes, puede que la mejor explicación sea la más fácil, y es posible que en este caso, el tópico del estudiante holgazán, esté acertado.
Bueno, ya va siendo hora de despedirse, que en 2 días tengo examen... ¡uy perdón!, quería decir que el sujeto tiene examen y ha de irse... aunque, pensándolo bien... ya casi que se pone mañana.