25 abril, 2013
20 enero, 2013
Solsticio vital
La última hoja del árbol, esa que el otoño no había logrado arrancar, se mecía suavemente aquella tarde gris aguardando el instante que tarde o temprano acabaría reuniéndola con sus iguales en el cementerio de hojas secas. Lugar creado por un ser lúgubre y ajeno, ese extraño llamado barrendero cuya horrible tarea en esta vida consistía en apilar impasible cuerpos sin vida sin el menor estremecimiento.
El anciano, cansado, se sienta en un solitario banco del parque y espera. Espera mirando desde la lejanía otras vidas pasar. Espera rememorando la suya propia. Espera a quien está a punto de llegar.
Y cuando por fin aparece se levanta, dejando su pesada carga en el aislado banco. Con una sonrisa, marcha tranquilo hacia el lugar con el que tanto soñó.
El anciano, cansado, se sienta en un solitario banco del parque y espera. Espera mirando desde la lejanía otras vidas pasar. Espera rememorando la suya propia. Espera a quien está a punto de llegar.
Y cuando por fin aparece se levanta, dejando su pesada carga en el aislado banco. Con una sonrisa, marcha tranquilo hacia el lugar con el que tanto soñó.
04 enero, 2013
Tempus regit actus
Como si de una macabra broma divina se
tratara, el día amaneció gris aquella mañana. Una espesa niebla
impedía ver más que siluetas a cinco metros de distancia. Las hojas
caían suavemente de los árboles y ningún coche había por la
calle, como temerosos de perturbar la silenciosa atmósfera que se
respiraba. El gélido aire invernal se colaba como un suspiro por mis
pulmones y volvía a salir a la superficie en forma de vaho. Decidí
abrochar la cremallera de mi abrigo completamente pese al esfuerzo que suponía para mis gélidos dedos, pero el esfuerzo se tornó inútil.
Lo sabían, desde luego que lo sabían,
¿pero cómo podrían haberse enterado? Quizá mi compungido rostro
no dejase opción a dudas. Todos mis intentos por ocultarlo se desvanecían como si de una frágil construcción de paja se trataran. Sus inquisitivas miradas horadaban mi
espíritu y conseguían ponerme extremadamente nervioso. Quería
levantarme y gritarles, pero mi peso era demasiado grande para
intentar tamaño propósito. Métanse en sus asuntos, déjenme vivir.
Intentaba apartar los ojos de ellos pero su mirada se clavaba en mi
nuca como un aguijón. Estaba desesperado, angustiado. Nunca llegaría
a tiempo, era el final. Después de ese día mi forma de enfrentarme
al mundo cambiaría para siempre. ¿Quién era yo, al fin y al cabo,
para cuestionar los designios divinos? Si ese era mi destino, debía
acatarlo. La pesada carga me había sido encomendada a mí por algo.
Un sudor frío recorrió mi espinazo,
consciente de que el momento estaba próximo. El tiempo no cedía, mantenía su estatus de juez impasible descontando segundos para el trágico
desenlace. Tic, tac, mi reloj avisaba. Tic, tac, el tiempo se acerca. Tic, tac, prepárate. Tic, tac, es la hora. Ya era tare para
volver atrás, aunque puede que siempre hubiera sido tarde. Nunca imaginé que ese instante fuera a llegar, al
menos de esta forma. En una vida tan corta como lo es la humana no se debería llegar a esto, es demasiado cruel. Me estaba cagando.
14 noviembre, 2012
06 noviembre, 2012
Humanoclastia
El ser humano, esa especie creada a imagen y semejanza de Dios. El mundo fue creado para ellos y el resto del planeta debe subordinarse a sus deseos.
Las estalactitas y estalagmitas llevan millones de años formándose, gota a gota, segundo a segundo, sin inmutarse por la presencia de la especie todopoderosa, impasibles ante la deidad humana.
Las montañas rascan el cielo en un intento de elevarse a las alturas. Su techo no alcanza a verlo la criatura divina, escondido, jugando con las nubes.
Los ríos corren bravos a lo largo y ancho del planeta, sabedores de su libertad. Su poderoso torrente crea vida tan pronto como la destruye, según le plazca.
El Sol que vio nacer a tus antepasados, brillará cuando tu nieto muera. Y cuando su último descendiente haya muerto, se apagará.
Porque la Naturaleza habrá demostrado que está por encima del hombre y podrá descansar en paz.
Es curioso que los mayores defensores de la vida pertenezcan a la especie que más la entorpece.
21 agosto, 2012
Cadena de mando
El despacho del presidente normalmente reflejaba el carácter pulcro y ordenado de éste, con cada objeto meticulosamente ordenado, tanto que incluso rayaba en lo compulsivo. Aquél día, sin embargo, cuando su asesor entró por la puerta descubrió un universo totalmente desconocido para él. Los bolígrafos estaban esparcidos por la mesa sin sentido alguno, los papeles se arremolinaban por el suelo y una taza de café a medio terminar asomaba entre las carpetas, apiladas de mala manera en una de las múltiples estanterías que abarrotaban el espacio, contribuyendo de manera notable a la sensación de agobio que reinaba en el ambiente. La atmósfera se tornaba asfixiante en un lugar que antaño era sinónimo de paz y sosiego.
El aspecto del presidente denotaba que últimamente no estaba durmiendo correctamente, aquél condenado asunto le había quitado el sueño. Terribles ojeras, pelo alborotado y barba de tres días. Las malas noticias estaban logrando causar estragos en su aspecto juvenil, hazaña que no había logrado antes ni el mismísimo Tiempo. Tal era la precariedad que presentaba el rostro del presidente que el asesor entró cohibido, temeroso de lo que podría llegar a hacer ese hombre desesperado ante las desastrosas noticias que iba a presentarle aquél día.
- Señor, la gente se está inquietando demasiado, no entienden porqué se abusa de ellos de esta manera- inquirió el asesor con un leve deje de temor en la voz.
- Dios sabe que he hecho lo que he podido, pero tras sopesar todas las opciones durante día y noche, he llegado a la conclusión de que no tengo salida para remediar la situación. Por un lado necesito los fondos de los ricos, a quienes prometí ventajas fiscales, para financiar la inminente campaña electoral. Pero también necesito al pueblo, que es al fin y al cabo quien va a elegir en las urnas, y si continúo con esta política de recortes estoy abocado al más absoluto fracaso.
- Así es la democracia, señor. En un sistema basado en la supuesta libertad de elección no se puede contentar a todo el mundo, por lo que hay que buscar la solución que más beneficie a uno mismo.
- Volvemos a estar en lo mismo, es una batalla que no puedo ganar. Si me quedo con los fondos, las revoluciones se recrudecerán. Pero si me decanto por la masa, habré perdido a esa poderosa minoría que consiguió que hoy día esté sentado donde estoy. ¿Qué puedo hacer?- susurró el presidente en un ligero deje de voz, más cercano a una mera reflexión personal que a una pregunta propiamente dicha.
- Déjemelo a mí, sé cómo salir de ésta - afirmó su ayudante, más seguro que de cualquier otra cosa en su vida.
- ¿Ah sí? - un reflejo de esperanza brilló en los ojos del presidente - ¿Y cómo vas a conseguirlo?
- Usted confíe en mí y haga todo lo que le diga sin rechistar. ¿Está claro?
- Desde luego, no tengo otra opción. Haré lo que usted crea conveniente. Siempre ha sabido qué hacer en los momentos difíciles, por lo que tengo en muy alta estima su criterio.
- Bien, lo haremos así entonces. ¡Ah, una última cosa, señor presidente! No voy a sacarle de esta sin obtener nada a cambio, como comprenderá.
- Ya lo imaginaba..., ¿de qué cantidad estamos hablando?
- No señor, no... no es el dinero lo que me interesa.
- Proponga usted mismo sus honorarios entonces... ¿Qué desea?
En ese instante, el calor de la habitación empezó a elevarse hasta niveles inaguantables para cualquier persona humana y una luz rojiza bañó la estancia. El presidente creyó atisbar el reflejo de una llamarada en los ojos de su asesor y sintió pánico, pero en el fondo sabía desde hacía mucho tiempo que aquél día llegaría. Mantenerse en lo alto requiere ciertos sacrificios personales, y eso lo sabían todos los políticos desde el momento en que juraban el cargo. Una única frase emergió de la boca de su asesor, ese insulso hombre que lo acompañaba desde hacía tanto tiempo y al que nunca había prestado demasiada atención. Su voz sonó inusualmente grave:
- Su alma, señor presidente.
05 agosto, 2012
Anytime, anywhere.
Sabes que la música es
absolutamente fundamental en mi vida, no sabría cómo llegar al
final del día sin ella. Sin embargo, dejaré aquí apartado mi
reproductor para escuchar las olas del mar rompiendo
suavemente contra la orilla.
He de reconocer que no es
mala idea, la melodía de la naturaleza merece la pena.
No es posible dejar mi
adicción al tabaco de la noche a la mañana, y esto es algo que también sabes. Lo que sí puedo hacer en este pequeño intervalo de tiempo es
un esfuerzo por no fumar.
No está mal. Mis pulmones agradecen cambiar el sucio humo por la
brisa marina.
Estar tranquilamente bajo
la sombrilla es lo que realmente me apetece en este momento. Aún
así, aceptaré tu consejo y permitiré al Sol broncear mi pálida
piel.
Realmente me está
gustando esta sensación, cómo el astro rey acaricia mi piel desde
la lejanía.
Hago todo lo que me
pides, lo sabes, pero por favor, no me obligues a apartar mi mirada
de tu sonrisa. Nada de lo que hay alrededor puede superarla. Es la razón de que mis oídos aprecien los sonidos de
su alrededor. Es la razón de que mis pulmones recuerden que deben
respirar para seguir funcionando. Es la razón de que mi piel se estremezca alegremente ante los estímulos exteriores.
No, te lo imploro, no me
pidas algo en lo que sabes a ciencia cierta que no podré complacerte. No seas
así. No quieras privarme de la música para mi cuerpo, del aire puro
para mi mente y del bronceado para mi corazón.
03 septiembre, 2011
Heterodoxia
-¿Cómo puedes decir algo así? ¿Es que estás loco?
+Desde luego que no. Muy a mi pesar. Los locos no saben que están locos, ellos piensan que están perfectamente cuerdos.
-¿Muy a tu pesar? ¿Acaso querrías ser un perturbado?
+Afirmativo. Solamente los desequilibrados pueden expresar libremente su opinión, sea cual sea, sin temor al rechazo.
-¿Y crees que alguien te haría caso?- preguntó, no sin cierta sorna, el increpante personaje.
+Oh, desde luego. Quizás no mucha gente. Pero siempre habría alguien que se acercaría, simplemente para llamarme loco. Otros, se reirían de mi, seguramente, por divergir con su manera de ver las cosas. Y los menos, me escucharían atentamente, admirando secretamente mi demencia, sabiendo que el hombre que tienen delante realmente dice lo que piensa, es libre.
-¿Qué tipo de persona soy yo, según tu razonamiento?
+Bien, en un principio pensé que solo querrías increparme, con lo que te catalogué en el primer grupo. Más tarde pensé que te reías de mi. Pero ahora estoy completamente seguro de que eres un loco potencial.
22 julio, 2011
Novedades estivales
La temporada estival es el momento idóneo para llevar a cabo esas actividades que no realizamos durante el resto del año, ya sea por falta de tiempo o por pereza. La actividad que yo he tenido el placer de poner en práctica puede englobarse perfectamente en cualquiera de estas dos excusas.
Todo empezó al irme de vacaciones a una cabaña perdida de la mano de Dios, en un recóndito paraje donde la corriente eléctrica llegaba a duras penas; lo justo para encender la luz de una sola habitación, pues cualquier otro exceso provocaría un apagón general. Por supuesto no había conexión a Internet, y los vecinos más próximos vivían a kilómetros. Estaba completamente aislado del mundo.
Y de este modo, me sentí muy solo. Sin mi televisión, sin mi ordenador, sin mi móvil, sin mi Ipod. Muy solo, incluso deshumanizado sin aquellos aparatos que eran el pilar fundamental de mi vida, ya que hasta donde alcanzan mis recuerdos la tecnología ha estado muy presente, conformando mi realidad.
En esas estaba, maldiciendo cada esquina de aquel lugar subdesarrollado (tecnológicamente hablando), cuando una sensación rara me invadió. Por mi cabeza empezaron a desfilar ideas y mi mente comenzó a divagar. Estaba pensando. Así que esto es pensar, me dije. Pues no está mal, no está nada mal.
Por mi mente pasaron infinidad de ideas, unas más trascendentales y otras menos, pero casi todas con interesantes conclusiones. Me di cuenta de que estaba pasándolo bien, y que mi imaginación me llenaba mucho más que aquellos programas de entretenimiento con los que me embobaba, alejándome de la realidad encerrado en casa. El pensamiento debe ser una cualidad inherente al ser humano, imprescindible para considerarnos como tales, me dije.
Fue una gran experiencia, y espero repetirla. Pero claro, no sé si tendré tiempo. Llevo mucho tiempo fuera y he de actualizar mi Facebook. Además, todas las tardes están ocupadas: no puedo perderme Sálvame.
08 junio, 2011
Ya me pongo mañana...
Aquí, en España, sentimos predilección por hacer bromas en las que nosotros mismos somos protagonistas. En los chistes, con una estructura básica (van un inglés un francés y un español...), siempre es el español el que realiza el acto que contiene la broma, resaltando comportamientos alejados del civismo en muchos casos.
Normalmente estoy en contra de estos tópicos, (tema que trataré otro día) pero hay uno con el que estoy completamente de acuerdo.
Esto no es, ni más ni menos, que la forma que tenemos los españoles de afrontar un examen, con el recurrente ''ya me pongo mañana''.
Pongamos un personaje al azar, alguien que nos ilustre en estas líneas desinteresadamente, un sujeto X.
Este sujeto tiene unos cuantos maravillosos exámenes en los siguientes días, pero ahí le tenéis, escribiendo una entrada para un blog que llevaba semanas abandonado.
Este sujeto tiene unos cuantos maravillosos exámenes en los siguientes días, pero ahí le tenéis, escribiendo una entrada para un blog que llevaba semanas abandonado.
¿Por qué ahora? ¿Por qué actualiza su blog en este preciso instante, si llevaba más polvo acumulado que el indio que va en última posición? Esta incógnita podría responder a un sentimiento de deber para con sus lectores o a una necesidad de desahogarse y plasmar sus ideas. Pero no sé, quizá la explicación más sencilla sea la correcta. Quizás sea un poco de todo, teniendo como explicación principal, muy probablemtente, el aburrimiento. Sí, el sujeto tiene un examen en 2 días y decir que se ha ojeado el temario sería muy bondadoso por mi parte. Con todo, ha entrado en estado de tedio. Creo que ahí radica la cuestión. Nuestro personaje no puede trabajar sin presión. Mientras más cercano esté el examen y menos conocimientos tenga, con mayor motivo se podrá tomar la situación como un reto personal, dando lo mejor de si mismo, sintiéndose un Dios si aprueba. Nota: Este sentimiento divino suele ser proporcional a la densidad del temario estudiado.
Muchas veces le ha pasado que intentaba estudiar con un tiempo de antelación, pero se relajaba y lo iba dejando y dejando, arrastrando la despreocupación que sentía hasta el final, llegando al examen tal y como empezó dicho periodo de estudio.Otras veces, el sujeto estudia al límite, con el tiempo pegado. Esto le hace aplicarse más y, aunque estudie menos tiempo, lo hace con una calidad mayor.
La culpa de todo esto puede tener raíz en un mal hábito adquirido desde pequeño, en las malas políticas de educación del Gobierno, en un gusto por las disciplinas masoquistas o, incluso, en un sentimiento moralista y cívico, pues ¿Qué sería de los trabajadores de Red Bull sin gente como él?
Pero, como antes, puede que la mejor explicación sea la más fácil, y es posible que en este caso, el tópico del estudiante holgazán, esté acertado.
Bueno, ya va siendo hora de despedirse, que en 2 días tengo examen... ¡uy perdón!, quería decir que el sujeto tiene examen y ha de irse... aunque, pensándolo bien... ya casi que se pone mañana.
02 mayo, 2011
La extraña muerte de Bin Laden
Normalmente, me gusta más inventar textos que hablar sobre temas de actualidad en el blog, pero hoy se ha conocido un suceso que escapa de la normalidad. Ha muerto Bin Laden, ese hombre al que Bush prometió dar caza, vivo o muerto, aunque finalmente haya sido Obama el que se ha llevado el gato al agua (o en este caso el hombre). El fantasma que ha sido perseguido durante una década, en la que infligió un profundo terror sobre Occidente. Tal acto ha sido motivo de celebración en Estados Unidos, especialmente en Nueva York, (donde Al Qaeda perpetró el atentado que posiblemente más repercusión ha tenido en la Historia), más concretamente en el Times Square, lugar de reunión de los neoyorkinos para las grandes ocasiones. La amplia afluencia de personas refleja la repercusión de este personaje en las vidas occidentales, sobre todo estadounidenses, que es (o era) uno de los objetivos de Osama.
Pero todo lo referido a su muerte es extraño, como ha pasado muchas veces a lo largo de la Historia de este país (con el caso de John F. Kennedy como ejemplo más claro). Los informes de Estados Unidos suelen ser opacos, omitiendo información (como ha ocurrido recientemente con los casos de Guantánamo o de Bradley Manning), y en este caso no iba a ser menos. Surgen algunos interrogantes tras estudiar los sucesos relativos a la muerte del fundador y líder de Al Qaeda.
Un comando estadounidense consiguió adentrarse en la residencia de bin Laden, y tras un tiroteo que duró aproximadamente 40 minutos murieron el susodicho, tres hombres (de los cuales uno es presuntamente su hijo) y una mujer, que fue empleada de escudo humano. Hasta aquí todo correcto, pero la ubicación del saudí se conocía desde agosto del pasado año. ¿Por qué ejecutarle ahora, 9 meses después? ¿Puede tener algo que ver con las revueltas árabes? ¿No habría sido bueno tener la posibilidad de interrogarle?
Una vez muerto, se comparó su ADN con el de una hermana suya muerta, que resultó dar positivo. Según Estados Unidos se le ha enterrado en el mar siguiendo los 'rituales árabes', en un intento de ganarse a la población musulmana. Esto suena a que lo lanzaron al mar sin más, y a mi modo de ver esta postura es la más lógica para los intereses americanos, ya que no querían entregárselo a los talibanes para que lo convirtieran (más aún si cabe) en un mártir, ni llevarlo a EEUU, pues allí sería humillado, algo poco inteligente, teniendo en cuenta el inminente peligro de ataque terrorista como venganza de su líder (esta vez no parece que muerto el perro vaya a acabar la rabia). Pero... ¿y no se ha tomado ninguna foto? Hasta ahora no ha aparecido ninguna muestra del cadáver, simplemente una fotografía falsa que ya circulaba por la red desde 2007. Esto significa que estamos creyendo ciegamente al Gobierno estadounidense, que históricamente no se ha caracterizado por su transparencia (o no existiría Wikileaks tal y como lo conocemos).
No sé qué habrá sido de él, si será verdad lo que dice el gabinete de Obama, espero que en estos días posteriores se aclare algo más el asunto. Lo que está claro es que nadie piensa que hubiera debido ser juzgado, el mundo occidental está alegre por su muerte, idea expresada por los labios del dirigente de Naciones Unidas, Ban Ki Moon: ''La muerte de Osama Bin Laden por las fuerzas de Estados Unidos marca un hito en la lucha global contra el terrorismo''.
Sea como fuere, aunque de ninguna manera defiendo a Bin Laden, los muertos inocentes causados por él no deben andar muy lejos de los que causó George Bush con la guerra...
Para terminar, me gustaría reflexionar con una frase de Luther King:
"Lamento la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré con la muerte de nadie, ni siquiera con la de un enemigo. Devolver odio por odio multiplica el odio, añadiendo una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: sólo el amor puede hacerlo"
Martin Luther King
Para terminar, me gustaría reflexionar con una frase de Luther King:
"Lamento la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré con la muerte de nadie, ni siquiera con la de un enemigo. Devolver odio por odio multiplica el odio, añadiendo una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: sólo el amor puede hacerlo"
Martin Luther King
19 abril, 2011
Sensación de poder
Sí, realmente me encanta. No lo puedo evitar. Me siento genial cuando esa magnífica sensación de poder recorre todo mi cuerpo palmo a palmo, centímetro a centímetro, desde la punta de los dedos de los pies hasta los últimos pelos de la coronilla, alimentando mi espíritu como muy pocas otras cosas en este maldito mundo pueden lograr. Soy poco menos que un Dios, con el destino de toda esa gente en mis manos, reteniéndolos a placer tanto en espacio como en tiempo, sintiendo que puedo concentrar las miradas y los pensamientos de toda esta multitud, que desconozco por completo, en mi persona, hasta que la imperante necesidad de sentirme alguien se va desvaneciendo, poco a poco, quedando finalmente saciada. Puedo, por tanto, decir que es mi chute de adrenalina particular, lo que hace que mi corazón no se detenga, que siga latiendo durante otro breve, pero intenso, periodo de tiempo. Oh, sí. Puede que sea un cabrón, eso es cierto, pero es que me encanta que un autobús repleto de gente con prisa tenga que parar unos instantes sólo porque yo esté paseando tranquilamente, sin un rumbo fijo, ningún lugar de llegada, nadie esperándome.
03 abril, 2011
Pero la quiere...
Él la quiere, es lo más importante en su vida.
Pero su novia no lo entiende, no cree que su novio pueda jugar a dos bandas, le ha dado un ultimátum: o la una o la otra.
Su padre le comprende, hace mucho tiempo él también estaba enganchado a una parecida, la quería más que a nada, pero el amor que sentía por su actual mujer le empujó a dejarla.
Su madre está totalmente en contra de ella, no cree que su hijo esté haciendo lo correcto, perdiendo su vida con ella.
Algunos de sus amigos no la tragan y le han dejado de lado, pero hay otros que también la quieren, lo que supone una inmensa alegría para él; además, ella se deja querer.
A él lo que más le gusta de ella es que le ayuda en los momentos más difíciles haciéndole reír.
Le da igual lo que el resto de la sociedad piense de ella, él la quiere.
Ella se llama María, y no, no es una persona.
24 marzo, 2011
Coherencias
Él es un hombre medio, como tú y como yo, residente en un país desarrollado.
Cuando tiene hambre abre la nevera y coge algo que la calme.
Si la sed le asola simplemente ha de abrir el grifo.
Cuando el frío le atenaza conecta la calefacción y lo ahuyenta.
Si es el calor quien no le deja vivir pone el aire acondicionado al máximo.
Pero no es feliz; su vecino tiene un coche mucho más potente que el suyo.
Mientras este hombre sufre una depresión, sintiéndose la persona más desdichada del mundo, en la otra punta del planeta, un niño que no tiene nevera, grifo, calefacción ni aire acondicionado está riendo.
17 marzo, 2011
Un día en Irlanda
Hoy, 17 de marzo, se dan dos factores de enorme relevancia, a saber: comienza este blog, que intentaré actualizar regularmente y es la festividad de San Patricio, patrón de Irlanda. Por lo tanto, con estas cartas puestas sobre la mesa no encuentro mejor manera de empezar a escribir que relatando una anécdota que me ocurrió en aquel país hace ya algunos años.
Era un día normal de verano en Irlanda, llovía a cántaros sobre sus verdes prados. Otra aburrida jornada de aquel mes de julio que pasé en una familia autóctona aprendiendo inglés. Yo me acababa de despertar de la siesta, ya que poco más podía hacer por aquellos parajes para matar el aburrimiento, pues el centro de la ciudad estaba a unos cuantos kilómetros. Me paseé por la casa buscando algo que hacer y nada, más aburrimiento, debido a que la familia estaba durmiendo. De este modo, deambulando sin rumbo fijo, encontré mis zapatillas de estar por casa (las cuales había perdido unos días atrás). Estaban mordisqueadas y en la basura. Muchas gracias por avisarme de que me las habéis tirado, muy amables, pensé.
En esas estaba cuando vi que el perro de la familia, sospechoso número uno del destrozo de mis zapatillas (deberíais ver a la madre, no la descarto) se metía en la casa, algo que estos amables irlandeses evitaban a toda costa porque la dejaba echa una porquería (ya se sabe, lluvia más tierra es igual a barro). En mi particular afán de venganza por aquellas pobres zapatillas que yacían sin vida en la basura, no le impedí el paso (algo que será crucial para el desarrollo de la historia), y , ni corto ni perezoso, dicho animal se encaminó al fondo de la casa. Después de darse una vuelta por allí dentro se quedó parado en medio del pasillo. Me extrañó tal comportamiento, hasta que me di cuenta de lo que hacía. Estaba meándose ahí, en medio del pasillo. Pasmado asistí a la llamada de la naturaleza, y angustiado eché al perro de la casa, aunque reconozco que en ningún momento se me ocurrió limpiarlo, estábamos en paz.
Allí estaba el charco, y yo como si nada me puse a ver la tele. Al cabo de un rato salieron de la habitación el padre y el hijo, y cuando venían hacia el salón a compartir su actividad preferida conmigo, ver la tele, se encontraron el pastel.
-¿Qué es esto?- me preguntó el padre.
En aquel momento supe que fue mala idea no recogerlo, pero bueno, de perdidos al río, contesté que no tenía ni idea, algo bastante sospechoso ya que yo era el único que por allí andaba.
-Debe ser gel- respondió el hijo, a lo que yo, conteniendo la risa, dije que sí, que seguramente era eso.
El momento inmediatamente posterior quedará registrado en mi retina de por vida. El padre, en un acto de infinita sabiduría va poco a poco acercando el dedo al charco, hasta que la yema queda en contacto directo con el líquido. Cuál debió ser mi cara al ver cómo se llevaba dicho dedo a la nariz, lo olfateaba y acto seguido se lo llevaba a la boca para probarlo.
-Sí, es gel- afirmó.
No podía creerlo. Nunca en mi vida he hecho más esfuerzo por no reírme, fue un acto heroico. Mi cara roja y las lágrimas pugnando por escapar me delataban. Es gel, dijo, algo que me chocó, ya que o no son muy agradables al olfato los geles por esos lares o el padre era un cerdo redomado. Aunque por otra parte, pensado en frío en los años posteriores, habiendo asentado ya esta situación, no es de extrañar, pues otro ''emocionante'' día encontré una hoja donde se les explicaban las costumbres españolas, en la cual, un dato a resaltar era: ''Los españoles acostumbran a ducharse todos los días''.
Después lo fregaron y allí no pasó nada. Supongo que sus mentes se habrá borrado por completo cualquier rastro de aquel incidente, pero para mi fue un gran día.
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